← Volver al blog

TDAH: qué es, cómo se manifiesta y cuándo consultar

23 de junio de 2020 · María Ordoño

TDAH: qué es, cómo se manifiesta y cuándo consultar

Las siglas TDAH hacen referencia al Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad. Se trata de un trastorno del neurodesarrollo que suele detectarse en población infantil, habitualmente antes de los 12 años. Sin embargo, en algunas personas las dificultades pueden mantenerse durante la adolescencia y la edad adulta, requiriendo seguimiento, diagnóstico o tratamiento en distintas etapas de la vida.

Tipos de TDAH

Existen tres presentaciones principales del TDAH:

Presentación inatenta

En este caso predominan las dificultades para concentrarse, mantener la atención, seguir instrucciones o finalizar tareas, como los deberes escolares. El niño puede distraerse con facilidad, evitar actividades que requieren esfuerzo mental sostenido o parecer que no escucha cuando se le habla directamente.

Presentación hiperactiva/impulsiva

Predominan las dificultades para permanecer quieto, esperar turnos o controlar impulsos. El niño puede moverse en exceso, correr o trepar en situaciones inadecuadas, hablar mucho, interrumpir o mover constantemente manos y pies.

Presentación combinada

Aparecen síntomas tanto de inatención como de hiperactividad e impulsividad.

¿Cuándo debemos sospechar de TDAH?

Para considerar que estas dificultades forman parte de un trastorno, deben interferir de forma significativa en la vida diaria del niño y aparecer en más de un contexto, por ejemplo, en casa y en el colegio.

Si las dificultades solo aparecen en un entorno concreto, es importante analizar otros factores que puedan estar influyendo, como demandas escolares, dinámica familiar, sueño, ansiedad, motivación, problemas emocionales u otras circunstancias.

El TDAH no se expresa igual en todos los niños. Además, los síntomas pueden cambiar según la edad y el momento evolutivo. Algunas señales pueden observarse en la etapa preescolar, otras se hacen más evidentes con las exigencias académicas, y otras pueden mantenerse en la adolescencia o adultez.

Atención, impulsividad y control inhibitorio

Uno de los procesos cognitivos que con mayor frecuencia se encuentra alterado en niños con TDAH es el control inhibitorio.

El control inhibitorio hace referencia a la capacidad para regular la conducta, frenar respuestas impulsivas, seleccionar a qué estímulos prestar atención y evitar distraerse con información irrelevante. En otras palabras, permite controlar de forma voluntaria qué hacemos, cuándo lo hacemos y qué información dejamos fuera para poder concentrarnos mejor.

Cuando este proceso no funciona de manera adecuada, pueden aparecer dificultades para esperar, organizarse, terminar tareas, seguir normas, controlar impulsos o mantener la atención durante el tiempo necesario.

¿Cuándo la falta de atención o la hiperactividad se consideran un problema?

La falta de atención, la inquietud o la impulsividad pueden formar parte del desarrollo normal en muchos niños. Sin embargo, se consideran clínicamente relevantes cuando afectan al funcionamiento diario.

Esto ocurre cuando el niño tiene dificultades persistentes para realizar sus actividades cotidianas, seguir el ritmo escolar, relacionarse con otros, organizarse, controlar su conducta o adaptarse a las exigencias propias de su edad.

El papel de la evaluación neuropsicológica

El neuropsicólogo realiza una entrevista clínica y administra pruebas neuropsicológicas específicas para valorar si los procesos atencionales y ejecutivos del niño o joven se están desarrollando por debajo de lo esperado para su edad.

La evaluación permite conocer mejor su perfil cognitivo, identificar fortalezas y dificultades, orientar el diagnóstico y diseñar un plan de intervención ajustado a sus necesidades.

El objetivo no es solo poner una etiqueta diagnóstica, sino comprender qué le ocurre al niño, cómo afecta a su vida diaria y qué estrategias pueden ayudarle en casa, en el colegio y en su entorno.

María Ordoño. Psicóloga. Estudiante del Máster de Psicología General Sanitaria. Prácticas en Neuropsicología GDB.

Referencias

  • Pascual-Castroviejo, I. (2008). Trastornos por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Protocolos Diagnóstico Terapéuticos de la AEP: Neurología Pediátrica, 20, 140-150.
  • Rubiales, J., Bakker, L. y Urquijo, S. (2013). Estudio comparativo del control inhibitorio y la flexibilidad cognitiva en niños con TDAH. Cuadernos de Neuropsicología - Panamerican Journal of Neuropsychology, 7(1), 50-69.